Psicología de Adultos
En muchas ocasiones, sentimos que estamos atrapados en una contradicción: vemos
la vida como un enigma desconcertante que nos causa mucha infelicidad y,
al mismo tiempo vagamente conscientes de la naturaleza libre e ilimitada
de la vida. Así empezamos a buscar una respuesta a este enigma.
Lo primero que hacemos es buscar una solución fuera de nosotros. Al principio podemos hacerlo en un nivel muy corriente. Hay muchas personas en el mundo que creen que si tuviesen un coche más grande, una casa más bonita, mejores vacaciones, un jefe más comprensivo o una pareja más interesante, su vida funcionaria. Todos pasmos por esto. Poco a poco vamos agotando la mayoría de nuestros “ojalas”, “ojala tuviera esto, o aquello, entonces mi vida funcionaría”. Primero agotamos los de los niveles más materiales. Luego trasladamos nuestra búsqueda a niveles más sutiles.
Tendemos a dirigir nuestra vida intentando evitar todo lo que nos hiere o desagrada, reparando en los objetos, personas o situaciones que creemos que nos proporcionan dolor o placer, evitando una cosa y persiguiendo otra. Todos sin excepción lo hacemos. Estamos separados de nuestra vida. Detrás de nuestra fachada agradable y simpática hay una gran inquietud.
Si fuésemos a rascar debajo de la superficie de cualquiera, encontraríamos que el miedo, el dolor y la ansiedad causan estragos. Todos tenemos maneras de ocultarlos. Comemos con exceso, bebemos en exceso, trabajamos en exceso; vemos demasiada televisión, etc., hay personas que viven de este modo hasta el día en que mueren. Con el paso de los años empeoran, Lo que no parece tan malo a los veinticinco años, parece horrible cuando llegas a los cincuenta.
La
flexibilidad, la alegría la fluidez de la vida han desaparecido. Para ello
necesitamos tener valor y convivir de una manera constructiva con
nuestro dolor. Desde Abpsicologos, podemos acompañarte en la recuperación
de esas fortalezas de tu vida tomando conciencia, de qué, necesitas trabajar
en tu vida. Contacta con nosotros.
Todos experimentamos infelicidad, a menudo como resultado de un cambio, ya se
trate de un contratiempo o de una pérdida, o simplemente, como dijo Freud,
de "miseria cotidiana". Los sentimientos dolorosos que acompañan a estos acontecimientos son normalmente
apropiados, necesarios y transitorios, y pueden incluso significar una oportunidad
de crecimiento personal. Sin embargo, cuando la depresión persiste y perjudica
la vida diaria, puede indicarnos la existencia de un trastorno depresivo.
La gravedad, la duración, y la presencia de otros síntomas son los factores
que distinguen la tristeza normal de un síndrome depresivo.
Se ha llamado a la depresión con variedad de nombres tanto en la literatura
médica como la popular durante miles de años. Los textos ingleses más antiguos
hacen referencia a la "melancolía",
que fue durante siglos el término genérico para todos los trastornos emocionales.
Actualmente se hace referencia a la depresión como un trastorno anímico,
y los subtipos primarios son la depresión mayor, la distimia (crónica y normalmente
más benigna), y la depresión atípica. Otras formas importantes de depresión
son el trastorno disfórico premenstrual (también abreviado como PDD o PMDD)
y el trastorno afectivo estacional (SAD). (El otro gran trastorno mayor del
estado de ánimo, es el trastorno bipolar, o enfermedad maníaco-depresiva,
que se caracteriza por períodos de depresión que alternan con episodios de
excesiva energía y actividad
Factores de riesgo de depresión
Se estima que uno de cada cinco personas estará afectado por alguna alteración
en forma de depresión durante el curso de sus vidas. La depresión es una
enfermedad que puede afectar a cualquiera, independientemente de la edad,
raza, clase social o género, y a veces se le llama "el
resfriado común" de las enfermedades mentales. Aunque hay evidencias que sugieren que la depresión
ha aumentado en las últimas décadas, en un estudio con un seguimiento de
40 años descubrió que la tasa global parecía permanecer estable, aunque
el pico de depresión parece estar desplazándose hacia las mujeres menores
de 45 años.
Depresión en mujeres.- En cualquier momento, del 5 al 9% de las mujeres estás,
comparándolo con un 2 a 3% de los hombres. En un estudio, casi la mitad
de las mujeres observadas habían experimentado depresión en algún momento
de
sus vidas y de ellas, la mitad habían buscado tratamiento. Las mujeres
también tenían más posibilidades de tener múltiples tipos de depresión (distimia
y depresión mayor).
Depresión en hombres.- La
depresión no es rara en los hombres. De hecho, los chicos tienen más probabilidades
de estar deprimidos que las niñas de
su misma edad. Un informe interesante sugirió que los hombres tenían también
más probabilidades de enmascarar su depresión usando alcohol, lo que podría
resultar en una incidencia reportada de depresión menor, no de la incidencia
real. Los estudios en los judíos Amish y ortodoxos, en los que no se usa
el alcohol, informan de una incidencia igual en hombres que en mujeres.
Trastornos médicos o emocionales asociados
Enfermedades tiroideas: la enfermedad tiroidea puede causar depresión;
puede ser incluso mal diagnosticada como depresión y no ser detectada.
Dolor de cabeza: casi la mitad de población con cefaleas tensionales
crónicas tienen criterios de ansiedad o de depresión.
Fármacos: varios medicamentos que se recetan para enfermedades crónicas causan
depresión; entre éstos se encuentran, los medicamentos para bajar el colesterol,
las medicaciones para la hipertensión arterial y problemas cardíacos, y los
broncodilatadores usados para el asma y otros trastornos pulmonares.
Trastornos de ansiedad: la depresión crónica acompaña frecuentemente a los trastornos de ansiedad.
Características y alteraciones de la personalidad: hay evidencias que sugieren que ciertos estilos de personalidad, incluyendo los que necesitan unas relaciones rectas, los que se preocupan mucho de la opinión negativa de ellos que puedan tener los demás, y la necesidad de control, pueden exponer al sujeto a un gran riesgo de depresión, especialmente después de un acontecimiento negativo.
Trastornos del sueño: son una parte integrante de las alteraciones depresivas, experimentando insomnio más del 90% de los pacientes.
Otros
estados de animo:
Distimia (Depresión Crónica)
La distimia, o depresión crónica, afecta entre el 3 y el 6% de la población
general, y se caracteriza por la mayoría de los síntomas que aparecen en la
depresión mayor. Los síntomas en la distimia son menos intensos y duran mucho
más tiempo, como mínimo dos años. Los síntomas han sido descritos como un "velo
de tristeza" que afecta a la mayoría de las actividades. Típicamente, no aparecen trastornos
en la conducta alimentaria o del apetito sexual. Posiblemente a causa de la
duración de los síntomas, los pacientes que sufren depresión crónica no muestran
cambios aparentes en la conducta o comportamiento diario, aunque tienen menos
energía, una negatividad general, y un sentido de insatisfacción y desesperanza.
Depresión Doble: A menudo, los síntomas empeoran con el paso del tiempo. En un
estudio a largo plazo, casi todos los pacientes con distimia sufrieron como
mínimo un episodio de depresión mayor solapado con su depresión crónica (a
veces denominada como depresión doble) en algún momento de su vida. Algunos
expertos creen que estas depresiones dobles deben ser consideradas como parte
del curso natural de la distimia. Las mujeres pueden ser más susceptibles
a la depresión doble. En un estudio más de un tercio de los pacientes que
se recuperaron de la distimia, sufrieron una recaída en un plazo de cinco
años.
Depresión Atípica
Las personas con depresión atípica generalmente comen y duermen con exceso,
tienen un sentido general de pesadez, y un sentimiento muy fuerte de rechazo.
Trastorno Disfórico Premenstrual
El síndrome de depresión severa, irritabilidad, y tensión que precede a la
menstruación se conoce como trastorno disfórico premenstrual (PDD o PMDD)
(también llamado trastorno disfórico luteínico tardío). Afecta alrededor
de un 3% a un 8% de las mujeres en edad reproductiva. El diagnóstico de PDD
depende de la presencia de cinco síntomas estándar de depresión mayor (ver
más arriba), que aparecen durante la mayoría de ciclos menstruales, y que
empeoran aproximadamente una semana antes del período menstrual y desaparecen
después.
Trastorno Afectivo Estacional
El trastorno afectivo estacional (SAD) se caracteriza por episodios anuales
de depresión en otoño o invierno, que remiten primavera y verano, pueden
ser sustituidos una fase maníaca. Otros síntomas incluyen fatiga, tendencia
a comer exceso (particularmente hidratos de carbono) dormir invierno. (Un
bajo número individuos con SAD tiene los depresivos más comunes, el muy
poco no poder dormir). Acostumbra durar unos cinco meses aquellas personas
habitan norte América. Debe destacarse cambios estacionales afectan al
ánimo todas las personas, independientemente del sexo si tienen un trastorno
no. estar ligeramente deprimido durante invierno significa tenga estacional.
Tampoco vivir país norte, inviernos largos, riesgo mayor depresión.
Trastorno bipolar
Se llama trastorno bipolar o trastorno afectivo bipolar a un trastorno depresivo
de larga evolución, en el que los episodios depresivos se ven interferidos
por la aparición de otros episodios caracterizados por un estado de ánimo
elevado (euforia excesiva), expansivo (hiperactividad anómala) o irritable.
Las fases de exaltación, alegría desenfrenada o irritabilidad y grosería,
alternan con otros episodios en que la persona está con depresiones intensas,
con bajo estado de ánimo, incapacidad para disfrutar, falta de energía,
ideas negativas y, en casos graves, ideas de suicidio.
El periodo de exaltación se llama “episodio maníaco”, de una palabra griega,
“manía”, que significa literalmente “locura”.
El nombre de afectivo se refiere a las enfermedades de los afectos, nombre
genérico que se da a los trastornos depresivos, en general, y al trastorno
bipolar. Indistintamente lo nombramos como trastorno bipolar, o como trastorno
afectivo bipolar.
Por lo tanto, un trastorno bipolar es una enfermedad en la que se alternan
tres tipos de situaciones:
• Episodios depresivos
o Sentimientos de desesperanza y pesimismo.
o Estado de ánimo triste, ansioso o "vacío" en
forma persistente.
o Sentimientos de culpa, inutilidad y desamparo.
o Pérdida de interés o placer en pasatiempos y actividades que antes se disfrutaban,
incluyendo la actividad sexual.
o Disminución de energía, fatiga, agotamiento, sensación de estar "en
cámara lenta."
o Dificultad para concentrarse, recordar y tomar decisiones.
o Insomnio, despertarse más temprano o dormir más de la cuenta.
o Pérdida de peso, apetito o ambos, o por el contrario comer más de la cuenta
y aumento de peso.
o Pensamientos de muerte o suicidio; intentos de suicidio.
o Inquietud, irritabilidad.
o Síntomas físicos persistentes que no responden al tratamiento médico, como
dolores de cabeza, trastornos digestivos y otros dolores crónicos.
• Episodios de normalidad o eutimia (de unas palabras griegas que significan:
humor normal, o ánimo normal).
• Episodios maníacos
o Autoestima exagerada, o sensaciones de grandeza.
o Disminución de la necesidad de dormir.
o Ganas de hablar, mucho más de lo que es necesario.
o Sensación de pensamiento acelerado.
o Gran distractibilidad, pasando de una a otra cosa con facilidad.
o Aumento de la actividad (en el trabajo, en los estudios, en la sexualidad...)
o Conductas alocadas, implicándose la persona en actividades más o menos
placenteras, pero que suponen alto riesgo (compras excesivas, indiscreciones
sexuales, inversiones económicas...)
o Euforia anormal o excesiva.
o Irritabilidad inusual.
o Ideas de grandeza.
o Aumento del deseo sexual.
o Energía excesivamente incrementada.
o Falta de juicio.
o Comportarse en forma inapropiada en situaciones sociales.
o La persona puede estar hostil y/o amenazar a los demás.
o Olvido de las consideraciones éticas.
El trastorno de ansiedad generalizada se caracteriza por un sentimiento de angustia
de carácter persistente, insidioso y generalizado. La ansiedad, síntoma básico
de este trastorno, se acompaña por lo general de una sensación de tensión
interna y dificultad para relajarse.
Los síntomas que definen esta enfermedad son:
• Ansiedad y preocupación excesivas respecto a una amplia gama de actividades
(trabajo, dinero, salud, seguridad, etc.).
• Al individuo le resulta difícil controlar este estado de constante preocupación.
• Se experimentan, además, tres o más de los siguientes síntomas:
- Inquietud
- Fatiga extrema
- Dificultad para concentrarse o tener la mente en blanco
- Irritabilidad
- Tensión muscular
- Alteraciones del sueño (dificultad para conciliar el sueño o mantenerlo
o sensación al despertarse de sueño no reparador). La ansiedad, preocupación
o los síntomas físicos asociados provocan malestar clínicamente significativo
o deterioro social, laboral o de otras áreas importantes de la actividad
del individuo.
Estas alteraciones no se deben a los efectos fisiológicos de una sustancia (por ejemplo, drogas o fármacos) o a una enfermedad médica (por ejemplo, hipotiroidismo). Tampoco deben aparecer exclusivamente en el transcurso de un trastorno del estado de ánimo, un trastorno psicótico o un trastorno generalizado del desarrollo.
Se han llevado a cabo estudios con parejas de gemelos con la finalidad de determinar si este trastorno está influido por factores genéticos y se ha llegado a la conclusión de que no es hereditario.
En los momentos de máxima crisis de la ansiedad generalizada, los síntomas de esta enfermedad pueden parecerse a los de otro trastorno de angustia, el ataque de pánico, pero conviene distinguir uno del otro. Los puntos álgidos de la ansiedad generalizada se presentan de manera más gradual, remiten más lentamente y los síntomas somáticos (sudoración, palpitaciones, etc.) son menores que en los ataques de ansiedad.
Muchas veces encontramos que el paciente con ansiedad generalizada también se halla deprimido o, al revés, una persona deprimida tiene episodios de ansiedad. La Psiquiatría diagnostica al enfermo de ansioso (con síntomas de depresión) si la ansiedad es el principal síntoma o, por el contrario de depresivo si lo principal es la depresión.
Las mujeres tienen el doble de probabilidades de presentar ansiedad generalizada. Frecuentemente comienza en la niñez o en la adolescencia, pero se puede presentar a cualquier edad. Para la mayoría de los pacientes con ansiedad generalizada, los síntomas se agravan (sobre todo en épocas de estrés) y se suavizan (incluso llegan a desaparecer temporalmente) de forma interminente.
Es frecuente considerar que la actividad sexual es algo natural. Sin embargo, un porcentaje elevado de personas, cuando llega el momento adecuado, tienen problemas o no son capaces de desarrollar su actividad sexual tal como desearían.
El conjunto de este tipo de trastornos en los que los problemas físicos o psicológicos dificultan a la persona disfrutar satisfactoriamente de las actividades sexuales es lo que los especialistas denominamos "disfunciones sexuales".
Las disfunciones sexuales son problemas frecuentes que pueden presentarse en la vida de las personas, y que provocan grandes dosis de sufrimiento y dificultades no solo a los que las sufren directamente sino también a sus parejas. La mayoría de estás disfunciones no tienen una causa física, sino que son debidas a factores psicológicos en los que intervienen la historia de aprendizaje, la cultura, la autoestima, la postura hacia las relaciones sexuales, etc.
Es muy importante tener conocimientos de que estos problemas pueden y deben ser
tratados de forma natural y no es recomendable tratarlos con la implementación
de medicamentos.
Trastornos del deseo sexual
Entre las disfunciones sexuales no orgánicas están las siguientes:
Trastornos del deseo sexual
Deseo hipoactivo: Es la deficiencia persistente o recurrente (o la ausencia,
incluso) de fantasías sexuales o del deseo de actividad sexual. Condición
añadida a este problema, como a otros muchos, es que la falta de deseo preocupe
seriamente a la mujer, pues de no ser así, como en el caso de las religiosas,
no hay motivo de preocupación.
Aversión sexual: La fobia persistente o recurrente que conlleva evitar todo
contacto sexual con un compañero. Puede centrarse exclusivamente en el compañero
actual o en todos los varones, aunque con frecuencia es solamente un mecanismo
de defensa moral o psíquica.
Trastornos que afectan a la excitación sexual
Falta de lubricación: Es un problema de difícil definición que consiste en la
incapacidad permanente o recurrente para conseguir o mantener la excitación.
El dato que mejor define este trastorno es la incapacidad de lubricación
de la vagina y la dificultad que esta carencia añade a la penetración del
pene. Las causas pueden ser diversas, desde miedo al embarazo, intranquilidad
a ser descubiertos, rechazo a la pareja, enfermedades o ciertos medicamentos.
La edad avanzada y el uso de ciertas cremas con corticoides, pueden ocasionar
este mal. Dosis continuadas de vitaminas A y E, así como aceite de Onagra
aplicado localmente, suelen mejorar este problema.
Disfunción eréctil: Dificultad o incapacidad para obtener o mantener
una erección en la relación sexual. Tradicionalmente se a denominado a este
problema con el nombre de impotencia, sin embargo dadas las connotaciones
negativas del término se prefiere hablar de problemas de erección o excitación.
Es uno de los problemas más frecuentes en los hombres, estimándose que hasta
un 50% de la población general masculina puede experimentar trastornos de
erección al menos de manera transitoria. Debe tenerse en cuenta que existe
una gran variabilidad entre las personas en:
1. Considerar la existencia o no de este problema, en función de la propia
exigencia de mantener relaciones costales.
2. Casos en que se consigue la erección, por ejemplo, a través de masturbación,
o en la fase de preámbulos con su pareja pero no durante la actividad costal.
3. Grado de erección (desde una ausencia total, hasta erecciones de bastante
intensidad aunque no totales).
Trastornos del orgasmo
Anorgasmia: se refiere a la dificultad de conseguir el orgasmo, incluso
a pesar de que se ha alcanzado un nivel elevado de excitación sexual. Puede
ocurrir aunque se ame a la pareja. Básicamente, cuando la mujer logra desinhibirse
mediante un ambiente adecuado, música o la toma de alcohol (especialmente
champán), puede lograr un orgasmo de cierta intensidad.
Eyaculación precoz: es una disfunción sexual, padecida por un 15 a 20%
de la población masculina, que consiste básicamente en una dificultad o
imposibilidad para ejercer un razonable control sobre el reflejo eyaculatorio.
Puede aquejar tanto a los jóvenes como a los adultos, darse con una mujer
y con otras no, ser algo situacional que aparezca en una determinada edad
-ya que conflictos dentro o fuera de la pareja pueden alterar el control
eyaculatorio- o coexistir desde los inicios sexuales.
Trastornos por dolor
Dispareunia: el dolor genital provocado por la penetración. Suele darse
durante los primeros contactos, por exceso y abuso en las frecuencias,
o por infecciones locales. El uso frecuente de lavados vaginales, especialmente
con jabones, puede causar este mal.
Vaginismo: el espasmo involuntario de la musculatura del tercio externo
de la vagina que interfiere con la penetración. Es un dolor genital que
no está relacionado con la penetración sino con otro tipo de estímulos
sexuales. Un baño caliente o hacer al amor a medianoche, en medio del sueño,
suelen ser un buen remedio.
Las estadísticas dicen que los casados viven más y con mayor calidad de vida,...
si no hay conflictos. Pero los conflictos: enferman mental (depresión, trastorno
bipolar, bebida, violencia,..) y físicamente (corazón, cáncer, enfermedades
inmunológicas, dolor crónico...). Hasta aumentan la probabilidad de accidentes
de tráfico, incluidos los mortales.
La terapia de pareja está indicada tanto para aquellas parejas (de hecho
o matrimonio) que quieren mejorar su relación, como para aquellas parejas
con desavenencias, conflictos y estrés en la relación y que pueden estar
a punto de la separación o divorcio.
Las parejas con problemas de comunicación mutuos o aquellas que tienen resentimiento
por hechos pasados, o que mantienen secretos en la relación pueden beneficiarse
de la terapia de pareja.
PREGUNTAS MÁS FRECUENTES SOBRE LA TERAPIA DE PAREJA
Claramente las parejas con conflictos tienen mayores discusiones e interacciones
que son problemáticas y les es muy difícil encontrar una salida a la forma
de enzarzarse.
Una persona que va a terapia de pareja es porque tiene problemas con su pareja
y esos problemas pueden ser de muchos órdenes: de comunicación, en la relación
sexual, afectivos, etc. La terapia de pareja es para tratar de resolver esos
problemas o para encontrar una solución a la relación de pareja. No necesariamente
el éxito de una terapia de pareja es ''y vivieron juntos para siempre'' sino
que muchas veces el éxito de una terapia de pareja es la separación.
¿Cuando hay que acudir a una terapia de pareja?
Cuando la relación empieza a deteriorarse y se piensa seriamente que no se
aguanta más y no se ve salida, es el momento de plantearse la posibilidad
de que alguien ajeno y profesional pueda echar una mano. La posibilidad de
la separación está siempre ahí, pero hay que tener en cuenta que es muy dolorosa,
sobre todo cuando hay hijos pequeños.
La terapia de pareja es cosa de dos y normalmente es uno el que da la voz
da alarma y el otro, al menos, tiene que estar dispuesto a colaborar. Si
no es así, el que ve el problema todavía puede acudir al profesional, que
podrá ayudar aunque, lógicamente con menos capacidad de maniobra. El principal
problema en el fallo de la terapia de pareja es que se acude al profesional
cuando ya no hay solución.
¿Cuáles son los problemas más frecuentes que presentan estas parejas?
El fallo en la comunicación es el más frecuente. Engancharse en discusiones
inútiles y destructivas en las que se hace sufrir y se sufre tremendamente
sin llegar a ninguna solución. También puede ocurrir lo contrario, no se
hablan ni se comunican y la relación va muriendo. La vida laboral frenética
que se lleva contribuye tremendamente a ello.
Otro problema frecuente es la falta de aceptación de las peculiaridades del
otro. La sociedad nos enseña a luchar por nuestros deseos, y a veces eso
se lleva a un extremo en la pareja, mientras que un poco de aceptación del
otro nos puede conducir a una mayor felicidad, dándonos cuenta de todos sus
valores y no solamente del aspecto que nos gustaría cambiar.
¿Cómo se actúa si un miembro de la pareja no colabora? ¿Las mujeres suelen
ser más colaboradoras y los hombres más reticentes?
A la hora de acudir a la terapia, lo hacen más fácilmente las mujeres, porque
tienen una formación mucho mayor para compartir sus sentimientos y emociones
y también para pedir ayuda. Sin embargo, una vez iniciada la terapia, cuando
se rompen las primeras barreras, el hombre está tan interesado como la mujer,
de hecho la dependencia emocional del hombre hacia su pareja suele ser mucho
más grande que la de la mujer.
¿Cuántas sesiones suelen ser necesarias? ¿Cuánto suele costar una sesión?
La duración de cualquier terapia depende del problema que se presente. Hay
que tener en cuenta que la terapia la hacen los clientes y no el terapeuta
y por tanto depende de cada uno de ellos, del cariño que todavía queda entre
ellos, etc. A veces basta con un par de sesiones para poner las cosas en
su sitio, otras veces es necesaria una terapia más profunda. Las sesiones
se suelen desarrollar con entrevistas individuales y luego una conjunta,
duran como mínimo hora y media, lo que las hace más costosas que las sesiones
individuales.
¿Cómo se desarrollan las sesiones? ¿Siempre se hacen con los dos miembros
de la pareja o hay sesiones individuales?
La terapia supone que cada uno tiene que hacer cambios en su comportamiento,
que es la vía para lograr un progreso interior profundo. El seguimiento y
apoyo para esos cambios se hace en sesiones individuales con cada miembro
y luego en las sesiones conjuntas se pone en común el avance que se va dando.
En ocasiones se da un problema psicológico en alguno de los componentes de
la pareja que necesita terapia personal que puede hacer el propio psicoterapeuta
u otro psicólogo.
En algunos momentos la relación entre los distintos miembros de una familia se vuelve difícil debido a la falta de comunicación sincera y directa. Es aquí cuando la terapia en familia es muy beneficiosa ya que los integrantes encuentran un espacio seguro donde exponer sus necesidades y anhelos con la certeza de que van a ser tratados con respeto, cariño y comprensión.
En toda familia que esta detenida por un proceso de comunicación limitada, descubrir "quién empezó a aislarse" no tendría relevancia sobre el hecho de intervenir con eficacia en la cuestión de "promover cambios". Buscar explicaciones en el pasado o intentar explicar lo ocurrido no serviría de ayuda al sistema que se encontrase parado. La explicación no surtiría efecto por muy cierta que fuese. Lo importante sería el estudio del círculo vicioso provocador del "no cambio".
En terapia familiar se trabaja desde el supuesto de que las relaciones familiares cotidianas se ven afectadas por los problemas psíquicos de cualquiera de sus miembros. En vez de explorar los conflictos internos de los individuos, los terapeutas de familia intentan promover interacciones entre sus componentes, logrando así el bienestar de cada uno de ellos.
La terapia de familia tiene varios objetivos:
• Resolver o reducir el conflicto patógeno y la ansiedad existente en las relaciones
interpersonales.
• Incrementar la percepción y la satisfacción de las necesidades emocionales
de cada miembro de la familia.
• Promover los roles relacionales adecuados entre los sexos y entre las generaciones.
• Fortalecer las capacidades de los individuos y de la familia como un todo.
• Influir en la identidad y en los valores familiares para que los miembros se
orienten hacia la salud y el crecimiento.
El trabajo del psicoterapeuta deberá ir encaminado a introducir información en
el sistema, o a reenfocar la información que este ya posee.
Familias
Adoptivas
La familia adoptiva presenta ciertas diferencias respecto a la familia
biológica.
Los problemas más comunes son:
• Cómo contar la información sobre los
orígenes del niño/a.
• Cómo adecuar nuestros pensamientos, deseos, expectativas al hijo/a adoptado
(niño/a deseado vs. niño/a real)
• Aceptación y presentación del niño/a adoptado en el entorno familiar, social,
etc...
• Cómo hemos asimilado dentro de la pareja la renuncia a los hijos/as biológicos
hasta llegar a la decisión de adoptar.
El apoyo, prevención y tratamiento en estas familias requiere una intervención
psicológica especializada.
Familias Monoparentales y Reconstituidas
En la sociedad moderna surgen nuevos tipos de familia que se diferencian
de una descripción clásica de la familia nuclear tradicional. En Europa
uno de cada tres matrimonios se rompen y en Estados Unidos uno de cada
dos.
Estas familias tienen unas necesidades específicas, debido a la complejidad
mayor que pueden alcanzar (familias reconstituidas) o reducción de los recursos
en el caso de las familias de un solo progenitor.
La terapia familiar orienta y da apoyo a estas nuevas organizaciones
familiares facilitando la relación, regulando acuerdos, decisiones y su cumplimiento
posterior (p.ej. el régimen de visitas con los hijos, la aceptación de los
nuevos miembros de la familia, etc...).
Los trastornos de alimentación son desórdenes complejos que comprenden dos
tipos de alteraciones de la conducta: unos directamente relacionados con
la comida y el peso, y otros derivados de la relación consigo mismo y con
los demás. Aunque aparecen alteraciones graves en la conducta alimentaria,
existe un conflicto psicológico causa de esta alteración, y que debe ser
la base del tratamiento.
Causas
Estos problemas están asociados a un sentido de ineficacia personal que inunda
todos los aspectos de la vida: como estudiantes, como hijos, como pareja
y ciertamente como seres incapaces de seguir una dieta para bajar de peso.
El Trastorno de Alimentación puede desarrollarse por la combinación de condiciones
psicológicas, interpersonales y sociales. Sentimientos inadecuados, depresión,
ansiedad, soledad, así como problemas familiares y de relaciones personales
pueden contribuir al desarrollo de estos desórdenes. Nuestra cultura con
su obsesiva idealización por la delgadez y el "cuerpo
perfecto", también son factores contribuyentes a los Trastorno de Alimentación.
Una vez iniciados, el Trastorno de Alimentación tienden a auto-perpetuarse.
El hacer dietas, atascarse y purgarse son métodos emocionales que utilizan
algunas personas para manejar emociones dolorosas y para sentirse en control
de sus propias vidas. A su vez estas conductas deterioran la salud física,
la auto-estima, la capacidad y el control.
Síntomas de Indicio
• Un aumento o disminución marcada de peso que no están relacionados a una
condición médica.
• El desarrollo de hábitos alimenticios anormales tales como el seguir dietas
rígidas, preferencia por alimentos extraños, conducta ritualizada al momento
de comer o atasques secretos.
• Una intensa preocupación por el peso y la figura
• Ejercicio excesivo o compulsivo
• Vómito auto-inducido, períodos de ayuno, uso de laxantes, pastillas de
dieta, o abuso de diuréticos.
• Sentimientos de aislamiento, depresión o irritabilidad
La psicoterapia se basa en el paciente, pero también incluyen terapias individuales,
de grupo y de familia. Medicamentos psiquiátricos, grupos de apoyo, o terapias
informativas sobre nutrición, son tratamientos adjuntos que pueden ser beneficiosos
para algunos pacientes.
Para conocer más sobre los distintos trastornos de la alimentación, puede
hacer clic sobre el nombre del trastorno donde se describen sus particularidades:
| • Obesidad |
| • Anorexia nerviosa |
| • Bulimia nerviosa |
| • Ortorexia |
| • Vigorexia |
¿Qué son los Trastornos de Personalidad?
Un trastorno de la personalidad es un patrón permanente e inflexible de experiencia
interna y de comportamiento que se aparta acusadamente de las expectativas
de la cultura del sujeto, tiene su origen en la adolescencia o inicio de
la edad adulta, es estable a lo largo del tiempo y comporta malestar o
perjuicios para el sujeto y los que están a su alrededor.
Tipos de Trastornos de Personalidad
La clasificación del DSM-IV de los trastornos de personalidad:
Grupo a: sujetos extraños o excéntricos
1. Trastorno paranoide de la personalidad: Desconfianza excesiva o injustificada,
suspicacia, hipersensibilidad y restricción afectiva
2. Trastorno esquizoide de la personalidad: Dificultad para establecer relaciones
sociales, ausencia de sentimientos cálidos y tiernos, indiferencia a la aprobación
o crítica.
3. Trastorno esquizotipico de la personalidad: Anormalidades de la percepción,
pensamiento, del lenguaje y de la conducta; que no llega a reunir los criterios
para la esquizofrenia.
Grupo b: sujetos teatrales y/o impulsivos
1. Trastorno histriónico de la personalidad: Conducta teatral, reactiva
y expresada intensamente, con relaciones interpersonales marcadas por la
superficialidad,
el egocentrismo, la hipocresía y la manipulación.
2. Trastorno narcisista
de la personalidad: Sentimientos de importancia y grandiosidad, fantasías
de éxito, necesidad exhibicionista de atención
y admiración, explotación interpersonal.
3. Trastorno antisocial de la personalidad: Conducta antisocial continua
y crónica, en la que se violan los derechos de los demás. Se presenta antes
de los 15 años y persiste en la edad adulta.
4. Trastorno limite de la personalidad: Inestabilidad en el estado de ánimo,
la identidad, la autoimagen y la conducta interpersonal.
Grupo c: sujetos ansiosos o temerosos
1. Trastorno de la personalidad por evitación: Hipersensibilidad al rechazo,
la humillación o la vergüenza. Retraimiento social a pesar del deseo de afecto,
y baja autoestima.
2. Trastorno de la personalidad por dependencia: Pasividad para que los demás
asuman las responsabilidades y decisiones propias. Subordinación e incapacidad
para valerse solo. Falta de autoconfianza.
3. Trastorno obsesivo-compulsivo de la personalidad: Perfeccionismo, obstinación,
indecisión, excesiva devoción al trabajo y al rendimiento. Dificultad para
expresar emociones cálidas y tiernas.
Otros trastornos de la personalidad
1. Trastorno pasivo-agresivo de la personalidad
2. Trastorno depresivo de la personalidad
3. Trastorno autodestrictivo de la personalidad
4. Trastorno sádico de la personalidad
La mayoría de las personas que padecen Trastornos de personalidad llevan
una vida normal, aunque en general no satisfactoria. Estas personas que sufren
Trastornos de personalidad tienen además grandes dificultades para comenzar
una relación y/o mantenerla a lo largo del tiempo.
Las personas afectadas por Trastornos de personalidad se ven muy beneficiadas
por un proceso terapéutico y se hace necesaria la intervención de un psicólogo
debido a que este tipo de trastornos afectan a la persona en todos los ámbitos.
Al abordar los trastornos del sueño, sólo hay que considerar tres síntomas básicos
o grupos de síntomas:
• el insomnio, la dificultad para iniciar o mantener el sueño;
• la hipersomnolencia, que incluye un sueño excesivo y excesiva somnolencia
durante el día; y
• las alteraciones episódicas del sueño. enuresis, sonambulismo y terrores
nocturnos.
El insomnio, es con mucho, el síntoma más común, y es también el más frecuentemente
El insomnio sí tiene solución
Dormir es una actividad absolutamente necesaria para el ser humano; basta
decir que la ausencia total de esta actividad causa la muerte más rápidamente
que el ayuno. Mientras dormimos en nuestra mente y cuerpo se desarrolla una
intensa actividad. Los científicos, todavía no han sido capaces de explicar
por qué necesitamos pasar un tercio de nuestra vida durmiendo.
El 90 % de los casos de insomnio tienen solución. Así pues, la verdadera
tragedia no es padecer este mal, sino aceptarlo pasivamente. Dado que no
existe una única clase de insomnio, es indispensable conocer la causa específica
del problema para combatirlo. El objetivo de la ayuda profesional es ayudar
a la persona insomne a descubrir el verdadero origen de su trastorno para
permitirle así conciliar el sueño.
El insomnio no es una enfermedad, sino un síntoma
Tipos de insomnio:
.Ocasional o Transitorio
.De corta duración
.Crónico
Causas que ocasionen un Insomnio Ocasional o Transitorio:
.Sufrir una fuerte tensión emocional
.Trastornos del ciclo vigilia-sueño
.Alteraciones por causa ambiental
.Insomnio por altitud
.Problemas alimentarios
.Consumo de cafeína, alcohol, nicotina y otros agentes tóxicos.
.Consumo de ciertos medicamentos
. Dolor fiebre o prurito, etc.
En definitiva, el insomnio transitorio es de lo más común y su frecuencia
aumenta claramente con la edad. Se calcula que entre el 90 y el 100 por ciento
de la población adulta ha experimentado un episodio de este tipo, siendo
las mujeres quién más lo padecen
Insomnio de Corta Duración:
Se trata de un insomnio transitorio más duradero.
La causa suele ser una situación de estrés más persistente. Por ejemplo,
una estancia hospitalaria
demasiado prolongada o la pérdida no asumida de un ser querido. ¡Atención!,
si no se trata adecuadamente puede llegar a convertirse en insomnio crónico.
Insomnio Crónico:
Este tipo de insomnio es una alteración realmente grave y sus repercusiones
físicas y psíquicas, como es de suponer, son nefastas. Si no dormir o hacerlo
mal durante una sola noche tiene consecuencias negativas – irritabilidad,
cansancio, falta de concentración, malestar…- ¿qué se puede esperar de la
situación que se alarga en el tiempo?


